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CARTA HUMANISTA  A  COSTA RICA

Introducción: UN PARTIDO CON ROSTRO HUMANO

     El Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE consigna su Carta Humanista a Costa Rica, inspirada en la lucha por una verdadera igualdad de oportunidades para todas las personas, en el fomento de accesibilidad en todos los ámbitos de la sociedad, en la ética, en la moral y en la solidaridad para la acción política, que enmarca nuestro compromiso con el desarrollo integral de todas las personas sobre la base ideológica del Humanismo, con lo que nos identificamos y distinguimos de las demás expresiones políticas ya existentes.

     Esta carta, contiene los principios ideológicos que han de sustentar los planes con los que pretendemos luchar por mejorar la calidad de vida de todas las personas, pero primordialmente de los sectores más desposeídos; por lo que incluimos varias propuestas estratégicas que denotan que nuestro objetivo fundamental, es el desarrollo humano.

     Propugnamos por una sociedad integrada, incluyente y accesible, en la que cada uno de sus miembros obtenga respuestas concretas para la solución de sus problemas, la satisfacción de sus necesidades y la realización de sus expectativas.

     El proyecto político que el Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE propone a los costarricenses, es el resultado de la convergencia de un marco ético, doctrinal e ideológico y de una lectura permanente con un acertado diagnóstico de las actuales condiciones del país.

     Nuestros principios y valores ideológicos, se derivan de lo mejor que ha pensado y ha experimentado la humanidad, como herencia que enseña la práctica del Humanismo, orientado por el sentido de la responsabilidad social de cada mujer y de cada hombre; por lo que pondremos lo mejor de nosotros para fortalecer los cuatro grandes pilares que han de sostener la Costa Rica que todos necesitamos:

a) La verdadera y equitativa igualdad de oportunidades para todas las personas.

b) La eliminación de la falta de Accesibilidad en todos los ámbitos de la sociedad.

c) La lucha contra cualquier forma de discriminación y exclusión humana.

d) La libertad apegada a la ética y a la moral.

 Capítulo I: EL COLAPSO DE LAS IDEOLOGÍAS TRADICIONALES

     Muchos de los partidos políticos que se basan en ideologías tradicionales, tanto los de izquierda como los de centro o los de derecha, (sin generalizar) han colapsado y han cumplido a penas a medias su función de influjo fáctico (influencia real) en el pueblo. Fuera de las elecciones, en las que el votante decide quién ha de representarle para luego reprimirle, ya no queda mucho de la función de estos partidos, e incluso las ilusiones por las que el ser humano estaba dispuesto a sacrificarse en el pasado abrigado en una de esas banderas ideológicas, hoy han desaparecido por completo. Muchos de los partidos políticos de ideología tradicional han perdido su carisma y su credibilidad social, si es que verdaderamente tuvieron alguna.

     Es que las corrientes antihumanistas que están absorbiendo las esferas políticas, son aquellas mismas que desde el pasado han considerado y calificado a los indígenas como simplemente naturales, a los obreros explotados como fuerza de trabajo, a las mujeres relegadas como procreadoras, a las razas dominadas como zoológicamente inferiores, a los jóvenes desposeídos de los medios de producción como sólo un proyecto e inmadurez de personas plenas, a los adultos mayores como ciudadanos de segunda clase y a las personas con capacidades diferentes como evolutivamente incompletas, por lo que es urgente un cambio de paradigma político en el país.

     Toda ideología, teoría, sistema o práctica social que despersonalice al ser humano pretendiendo convertirlo  en un simple objeto o en un número más de una fría estadística, le niega su carácter de sujeto libre y responsable, pues es contraria a la misma dignidad de la persona humana. Por eso el surgimiento del Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE con el Humanismo como ideología, no es una irrupción insólita, sino el correlato necesario de respuesta a la crisis de principios y valores en esta creciente deshumanización social en la que lamentablemente estamos inmersos.

     Los intereses egoístas y la política mediocre de los grupos con miras estrechas que actúan con cálculo electorero, siguiendo los postulados de sus trasnochadas ideologías, junto con la ignorancia a la que están sometidos amplios sectores de nuestra población, agravan y aumentan las proporciones de la crisis; mientras que la falta de un techo digno, la inseguridad ciudadana, el desempleo y el hambre flagelan inmisericordemente a miles de seres humanos en nuestra Patria.

     Cabe señalar que los partidos políticos ideológicamente tradicionales que se mantienen en escena, no van a correr el riesgo de afrontar ninguna clase de problemática por urgente que sea, si su fetichismo puede asustar, seducir o atrapar a los ciudadanos, de cara a los comicios electorales.

  Capítulo II: EL HUMANISMO COMO IDEOLOGÍA POLÍTICA

     El reconocimiento teórico y práctico de la superioridad del ser humano, después de Dios, implica que éste es el centro y razón de ser, es decir, el sujeto, principio y fin de la vida social y política; por ello la ideología que el Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE ha abrazado, es el Humanismo.

     El Humanismo que promueve el PASE, es un sistema de valores, fundamentos y principios, capaz de generar con ahínco, energía en favor del ser humano, de su sobrevivencia y de la solución de los grandes problemas que lo amenazan y así evitar su inminente  destrucción.

     Pero ¿qué es en definitiva lo que el PASE quiere enarbolar ideológicamente con el nombre de Humanismo? Quizá puede expresarse así: La proclamación de que el ideal de igualdad universal es inseparable del ideal de libertad humana; y la adopción de una actitud ética en la base de toda estrategia política, actitud que no aísla la realidad socio-económica y no se pliega simplemente a la fatalidad de los acontecimientos que enfrenta el ser humano, sino que intenta influir inteligentemente en favor de dicho ideal.   El humanismo que promueve el PASE como ideología política, procura devolverle al ser humano su verdadera posición en la vida, desde una perspectiva de inclusión; colocándolo en su verdadera dimensión, por encima de las leyes que crea para regularse y nunca por debajo de ellas, como medio para reprimirse. Es de tal magnitud que un movimiento ideológico de esta naturaleza, nos concierne absolutamente a todos los que conformamos esta sociedad.

     De conformidad con el Artículo 48 de nuestra Constitución Política, consecuentemente adherimos a nuestro ideal, todos los instrumentos internacionales sobre derechos humanos suscritos por Costa Rica, como los siguientes y sin que la lista sea taxativa: la Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada por las Naciones Unidas el 10 de Diciembre de 1948, la Declaración Universal de los Derechos del Niño, aprobada por las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1959, la Convención Americana de Derechos Humanos, aprobada en San José el 22 de noviembre de 1969, la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos, aprobada en Argel el 4 de julio de 1976 y la Convención de Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, aprobada por las Naciones Unidas el 13 de diciembre del año 2007. Sin importar el tiempo transcurrido desde sus proclamaciones, es rescatable el espíritu y la letra con que fueron manifestadas; no obstante, esta aceptación no implica el total acuerdo con la concepción ideológica o filosófica del ser humano y de la sociedad, que subyacen en tales instrumentos jurídicos.     En nuestro Movimiento ideológico          , son bienvenidos los aportes humanistas de quienes se vayan integrando al PASE, siempre que destaquen con mayor fuerza el valor irrenunciable de los derechos fundamentales de la persona humana; pues el humanismo, visto desde esta perspectiva, lo construimos y lo cimentamos entre todos diariamente con nuestras actuaciones.

 

 Capítulo III: FUNDAMENTOS DEL HUMANISMO

     El Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE es un Partido Político, que encuentra sus fuentes ideológicas y doctrinales en los nuevos paradigmas humanistas de igualdad de oportunidades para todas las personas, como visión integral de la sociedad que afirma la dignidad y el valor del individuo, su derecho al libre desarrollo y el alto sentido de las relaciones entre todos.

     En la complicada evolución del desarrollo humano, El Humanismo ponderado por el PASE es  un sistema basado en diversos fundamentos, valores y principios, de los que se derivan otros, siempre subordinados al supremo valor que a nuestro criterio, es el amor al prójimo. Esta elección del amor al prójimo como supremo valor humanista, está inspirada en la idea de que después de Dios, el ser humano debe constituir el más alto valor, para el ser humano.

     “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”: Esto se puede articular que no solo se trata de un precepto específico de determinada religión; al contrario, es un precepto universal que responde a la misma génesis del humanismo y al menos en una determinada concepción, a la fe en la fraternidad de todos los seres humanos.

     A partir de este supremo fundamento del amor al prójimo, que también cabe interpretarse como fe en el ser humano, puede derivarse toda una línea de principios que constituyen el sistema de valores del Humanismo ponderado por el PASE; ante todo, el origen del perdón (el precepto del amor a los enemigos), así como el de la fe, la esperanza y la misericordia, han jugado y juegan un importante papel en el pensamiento de muchos seres humanos desde tiempos ancestrales, para quienes también el consenso supone ser un valor humanista fundamental.

     El consenso como principio y método para resolver conflictos, es la forma adecuada en lugar de imponer por la fuerza la voluntad de la mayoría ya que eso no puede reflejar ni los intereses ni la voluntad auténticos; esto se evidencia claramente en los conflictos étnicos, religiosos, económicos o de cualquier otra índole, en donde el concepto de mayoría no es cabalmente aplicable, por su falta de fraternidad.

     Además del fundamento evidente a la luz del humanismo de la fraternidad, junto con sus derivados, también se enmarcan los fundamentos de igualdad y libertad y desde aquí se apunta directamente al principio fundamental de la justicia.

     Entendiendo a la justicia como aquel fundamento de dar a cada quien lo suyo, lo que le pertenece según sus fines existenciales, entonces los bienes comunes han de generarse y disfrutarse con equidad. Cuando la política no está orientada al Bien Común pierde su rostro humano; en cambio, cuando se ejerce con miras al orden y la justicia en el Estado, comprende el bienestar de los seres humanos en sociedad; quienes se asocian por causa del beneficio mutuo y para el goce de derechos y la realización de obligaciones.

      Si la justicia garantiza la igualdad de los costarricenses ante la ley, el logro de la equidad debe materializarse en que todas las personas, obtengan una verdadera igualdad de oportunidades y así gozar de los beneficios del desarrollo socio-económico, orientado sobre los rieles del Humanismo.

     Por eso, la justicia social se promueve mediante la participación de todos en la definición, construcción, realización y disfrute del bien común; es así como su definición en común es lo que constituye y da origen a la democracia participativa y siendo que la paz  es un fruto que se deriva de la justicia social, practicada entre todos los seres humanos que conforman  la sociedad, en el PASE afirmamos categóricamente que no habrá justicia social ni paz, mientras no se cambie el actual sistema de violencias que se aplica contra las mayorías populares por parte de grupos oligárquicos que quieren seguir conservando  sus privilegios, ni mientras exista hambre, miseria,  desempleo, inseguridad ciudadana, explotación de las personas por el dinero, represión o imposición.

     En este sentido, se hace necesario establecer y definir con precisión el valor de la autoridad, como la norma que declara la medida del ejercicio de lo correcto; por solidaridad cada individuo o cada grupo, ha de hacer su propio cometido en función del Bien Común y sólo ha de entrar en suplencia la autoridad, cuando el individuo o el grupo no actúe correctamente.     Toda autoridad, sea pública o privada, y sea cual sea el nivel en que se ejerza, debe estar al servicio del ser humano; residiendo su fuente de legitimidad, en su misión de asegurar el desarrollo personal de todos los que le están subordinados.

     No podrá realizarse el bien común de la sociedad si no existe un orden; el principio de autoridad indica no solamente la prioridad en los derechos, sino también de las responsabilidades y las libertades en la vida social; es así como en el PASE lo expresamos de esta manera: Debe existir tanta libertad como sea posible y también, tanta autoridad como sea necesaria.

     La autoridad reclama que, en las obligaciones, responsabilidades y beneficios del Bien Común, nadie puede ser sustituido o reemplazado arbitrariamente por otro; en su caso, la autoridad debe justificar su intervención.      Esto tiene especial aplicación en un movimiento social ideológicamente basado en el humanismo, como es el caso del PASE, en el que se propone la interiorización de determinados fundamentos, principios y valores en la conciencia social, lo que indudablemente influye en las actividades humanas y en el compromiso de acción política del Estado.

     En definitiva el llamado y la invocación del PASE, busca incorporarle a la sociedad un Humanismo que nos haga más dignos y más conscientes de lo común, bajo lo diferencial; que nos haga mirar ante todo por lo esencial y comenzar desde ahora un camino convergente, aunque subsistan distancias entre las propias aportaciones de los diversos seres humanos.

 

     Por eso es absurdo en este momento, anteponer nuestras pequeñas o grandes diferencias teóricas o ideológicas, que no son en modo alguno irrelevantes, pero que permiten ser pospuestas ya que lo verdaderamente urgente e importante es encontrar el consenso social por medio del diálogo entre  unos y otros, para darle al ser humano el sitial de honor y dignidad que verdaderamente le corresponde.

     Dicho de otro modo, en el PASE nos centramos ahora en lo que nos une con respecto a la disyuntiva del ser humano y de nuestra ideología del Humanismo, mientras dejamos de lado la polémica sobre los  temas  que nos dividen, sin por ello negar la existencia de las lógicas y cotidianas divisiones y diferencias entre las personas.

     Nada más sencillo que edificar sobre estos fundamentos, el Humanismo adoptado por el PASE, como una ideología y un sistema de principios y valores como base de la sociedad.

     Mas se trata de la interiorización de estos fundamentos humanistas por parte de la sociedad, lo que permitirá dar un paso hacia una nueva condición de vida, no sólo en el sentido de un mayor bienestar, sino también en democracia y libertad.

 Capítulo IV: LA DIGNIDAD DEL SER HUMANO

     El Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE, abraza el tema del Humanismo como ideología, del que se espera una poderosa contribución que no puede ofrecerse cuando se apela sólo (o principalmente) a la fría y calculadora razón de la persona, y no a sus sentimientos y su corazón.

     En el PASE, reconocemos que todo ser humano se encuentra en situación y que esta situación se da en el mundo de lo natural (cuyo exponente más inmediato es el propio cuerpo), a la par de su mundo social e histórico; también señalamos las condiciones de opresión que algunos seres humanos han establecido en el mundo, al apropiarse del todo social, con lo que se desprende una lesión social a la libertad, motivándose un compromiso de lucha contra las condiciones que producen dolor y sufrimiento.

     La dignidad del ser humano es constitutiva de su propia persona; lo cual quiere decir que por el simple y trascendental hecho de existir, cada ser humano debe ser reconocido y respetado en sí mismo, independientemente de su condición o de su actuar.

     Afirmamos que, la dignidad debe ser reconocida y garantizada a todo ser humano, sin importar su género de hombre o de mujer; su edad, e incluso y hoy de manera especial, al recién concebido en el seno de su madre, a la persona con capacidades diferentes, al adulto mayor, al enfermo o al desahuciado, al rico o al pobre, al intelectual o al ignorante; sin prejuicios basados en aspectos de raza, cultura, religión, creencia o conducta.

 

     Es que la dignidad del ser humano se manifiesta y se proyecta en sus obras, primordialmente en el trabajo y en la creación de cultura, por lo  que la persona se perfecciona y se dignifica a sí misma al transformar su entorno en provecho propio y de los suyos, humanizando así su mundo.

     Su dignidad, su igualdad en destino y de derechos, su participación con plena responsabilidad en la construcción y la dominación del mundo, se basan en la naturaleza humana y espiritual del PROPIO ser humano.

     Ciertamente el ser humano no existe aislado ni cerrado en sí mismo, sino que es siempre con y para los demás; debe estar abierto y naturalmente orientado al encuentro y relación con los otros, por lo mismo no sólo la necesidad de nuestra naturaleza,  sino esta tendencia constitutiva al encuentro y unión entre todos, es la causa y razón de ser del Humanismo enarbolado por el PASE, que busca dignificarlo.

 Capítulo V: EL BIEN COMÚN

     El Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE considera desde la perspectiva del humanismo, que el bien común es el conjunto de condiciones sociales que permiten y favorecen en los seres humanos el desarrollo integral de todos y cada uno de los miembros de la sociedad; el cual, dinamiza el desenvolvimiento de un orden social justo que armoniza los aspectos individuales y sociales de la vida humana; por eso es responsabilidad de todos definirlo y construirlo.

     Es que a lo largo de toda su historia, el ser humano se ha ocupado siempre, en la medida en que ha transformado la naturaleza, de apropiarse de ella para sus indispensables medios materiales de existencia. Además, creó bienes intangibles como lo son los valores éticos, morales y espirituales, igualmente necesarios para sobrevivir en conexión bien con su fe, con sus exigencias estéticas y con sus necesidades de crecimiento emocional, intelectual, cultural y artístico, que aportan a su misma definición: música, danza, pintura, poesía, etc.

     No obstante, esta libertad de definición, ha permitido que algunos seres humanos se apropien ilegítimamente del todo social; es decir, que nieguen la libertad y la intencionalidad a otros seres humanos, reduciéndolos a prótesis y a instrumentos de sus propias intenciones; allí está la esencia de la discriminación, siendo su metodología la violencia física, económica, sexual, racial o religiosa.

     Por eso el ser humano también se vio obligado a defender el bien común y las relaciones sociales de él derivadas; todas estas ocupaciones han sido un trabajo sui generis, siempre necesario para la sociedad y, por tanto, humanamente apreciado y gratificado, incluso en el más alto y estricto sentido material.

     Según el Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE, el bien común es de todos y para todos; no promueve la ventaja de un grupo o clase alguna, sino el beneficio de todos, cualquiera que sea el carácter o la función que el ser humano realice en la sociedad; no puede excluirse a nadie de los beneficios del bien común argumentando pertenencia a Nación, religión, sexo, raza, convicción política o posición social.

     Tiene preeminencia, porque ocupa una posición superior a los intereses particulares de los individuos como miembros o parte de la sociedad, y una posición inferior respecto al supremo fin de cada persona; así, el bien común es preeminente a los intereses particulares o de grupo, pero inseparable del bien de las personas. No se deben sacrificar los fines trascendentes del ser humano en función de los intereses de la colectividad: Si el bien común atentara contra el fin trascendente de una sola persona, entonces dejaría de ser bien y dejaría de ser común. 

     El respeto al bien común es lo que preserva, asegura y propicia el desarrollo de los diversos bienes particulares, los cuales se ordenan con base en él; la realización del bien común simultáneamente implica la justicia, la seguridad, la defensa del interés general, el respeto, la tolerancia y la protección del ser humano y de sus derechos.

     Sin efectivas garantías de los derechos fundamentales del ser humano, no cabe realización alguna del bien común, y sin Democracia Participativa, decae el perfeccionamiento continuo de la sociedad en la búsqueda de su bien propio. La justicia social se promueve mediante la participación de todos en la definición, construcción, realización y disfrute del bien común; por eso su definición en común es lo que constituye y da origen a la democracia participativa.

     En este sentido, la democracia participativa es aquella en la que se manifiesta una absoluta y total participación del pueblo en la construcción de su porvenir colectivo y representa la posibilidad real del ser humano, como ser personal libre, de participar de manera responsable en todas las actividades y en la toma directa de sus decisiones, que le permitan realizar su propio destino.

     La autodeterminación de  los pueblos es el derecho que tienen estos de disponer de sí mismos, de establecer sus sistemas de gobierno, de elaborar sus planes de desarrollo económico y social, de determinar sus relaciones internacionales y de ejercer su  soberanía; por eso, la democracia participativa, busca la descentralización del Poder, del Capital y del Estado, para construir nuevos centros de poder popular, que deben ser expresados a través del pueblo organizado.

 Capítulo VI: LA SOLIDARIDAD

     La solidaridad es una virtud aglutinante a través del dar y el recibir; por ello se puede afirmar: La sociedad queda irremediablemente trunca si se ve privada de la aportación de lo mejor de cada persona; por eso el ser humano solidario es necesariamente abierto y generoso; en la medida que aspira a compartir lo mejor con los demás, abre el manantial de sus capacidades humanas y lo deja correr hacia los demás.

     La solidaridad entre el ser humano y la sociedad no es una combinación neutralizadora y compensatoria de individualismo y colectivismo; por eso el Humanismo del PASE se centra en la relación persona y comunidad.

     Necesariamente, aquellos que han reducido la humanidad de otros seres humanos, han provocado, con esto, nuevo dolor y sufrimiento, reiniciando en el seno de la sociedad la antigua lucha contra la naturaleza, pero ahora contra otros seres humanos convertidos en objetos naturales.

     Esta lucha no es entre fuerzas mecánicas, ni es un reflejo natural; es una lucha entre intenciones humanas y esto es, precisamente, lo que nos permite hablar de opresores y oprimidos, de justos e injustos, de héroes y cobardes; esto es lo único que permite rescatar la subjetividad personal y es lo único que facilita practicar con sentido la solidaridad social y el compromiso con la liberación de los discriminados, sean estos mayorías o minorías.

     El Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE, proclama la democratización participativa de la propiedad de los bienes de producción, a través de la  gestión comunitaria de todos los productores, cualquiera sea su aportación y especialidad, para lograr una efectiva socialización solidaria de los medios de producción; por lo que también afirmamos que los bienes deben estar ordenados al fin esencial de servir y satisfacer las necesidades fundamentales de todos los seres humanos.

     El Humanismo que el PASE busca implementar en el país, propicia reformas dinámicas y nuevos modelos de autogestión y cogestión basados en la solidaridad, que modifiquen la situación de la propiedad e incentiven una distribución progresiva de la riqueza; en el entendido de que la propiedad privada, no constituye para nadie un derecho incondicional y absoluto y cuando sobrevengan conflictos entre derechos privados adquiridos y las exigencias comunitarias primordiales, se hace necesaria la intervención del Gobierno, con la activa participación de las personas y de las organizaciones sociales y por sentido común, se pueda aplicar la expropiación de todas las posesiones que sirvan de obstáculo a la prosperidad colectiva, ya sea por su extensión ociosa, por la miseria que provoca para el pueblo o por el daño considerable que produce a  los intereses del país.

 

     En estos tiempos nuevos y desafiantes no basta la globalización del mercado, resulta indispensable impulsar la globalización de la justicia social y de la solidaridad; junto a ello, es necesario celebrar y animar todas las iniciativas sociales que desde el ámbito comunal para arriba, coadyuven a construir el bien común como tarea compartida. Se debe fortalecer la vitalidad ciudadana, a través de una sociedad civil, que por medio de redes solidarias ayude a la construcción de un tejido social cooperativo.

    El Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE, efectiviza el principio de opción como expresión política concreta de la libertad: Como la multiplicidad de modelos de cogestión dentro de un sistema cooperativo general; la pluralidad sindical dentro de una confederación de trabajadores; la gestión estudiantil ejercida a través de centros de estudio con diversidad y multiplicidad de listas, de temas y de líneas; o la igualdad de prédica para las distintas confesiones religiosas; en suma, la lucha contra el autoritarismo y el monopolio privado, de carácter económico, financiero, organizativo e ideológico, es la actitud básica que nos ha puesto en marcha.

     Tristemente debemos reconocer que la histórica solidaridad de antes, se evapora a pasos agigantados; en definitiva, se trata de la desintegración del tejido social y del advenimiento de millones de seres humanos desconectados e indiferentes entre sí a pesar de las penurias generales y comunes; así es como los grandes capitalistas dominan no solo la objetividad motivada por su control de los medios de producción, sino la subjetividad derivada de su influencia en los medios de comunicación e información. Bajo estas condiciones, han dispuesto a su gusto de los recursos materiales y sociales, convirtiendo en casi irrecuperable a la naturaleza y descartando progresivamente al mismo ser humano.

     La dimensión vertical de la solidaridad implica corresponsabilidad entre generaciones; el llamado desarrollo sustentable encuentra aquí su base ética; no podemos dilapidar hoy recursos que pueden ser utilizados por la humanidad del mañana.

     Según el Humanismo, la tesis del destino universal de los bienes incluye no solamente a las personas de nuestro presente sino a las generaciones futuras, por que la humanidad se integra y se organiza haciendo prójimo al antecesor, al contemporáneo y al sucesor.      En su significación ética, se trata de la combinación de formas de amor social ordenado; en este sentido, la solidaridad es la virtud por la cual todos nos responsabilizamos por todos desde el ámbito que nos corresponda.

     Es que a medida que avanza y se acentúa la globalización, disminuye la solidaridad y aumenta la discriminación, perjudicando sobre todo a los sectores más desprotegidos de la sociedad; las personas con capacidades diferentes, los adultos mayores y las minorías étnicas y culturales son afectadas cada vez más, amenazándose su misma supervivencia. Es necesario garantizar la libertad de la persona frente a la opresión y a la discriminación; liberar sus capacidades creadoras frente a la deshumanización; y ampliar solidariamente los marcos de la democracia para superar su carácter formal, transformándola en un medio ilimitado de expresión y en una garantía para resguardar los derechos de todos.

     El avance de la ciencia y de la tecnología permite dar solución a los problemas propios del ser humano; pero para ello, es necesario que la razón, la intención y la acción solidarias de los seres humanos se pongan en marcha, en esta dirección, a lo largo y ancho de nuestro país.

 Capítulo VII: EL SER HUMANO Y EL ESTADO

     En el Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE, entendemos por desarrollo humano el proceso mediante el cual, se facilita a todas las mujeres y a todos los hombres sin distinción alguna, la posibilidad de cultivar las capacidades, que les provea de un creciente desarrollo en procura de su realización; por lo que la primera y más urgente tarea del proyecto político del PASE, consiste en eliminar todas las formas de discriminación y exclusión,  promoviendo una distribución más justa y humanizada de la riqueza.

     Creemos que por encima de todas las riquezas naturales y materiales  del país, cohabita el mejor de los recursos: el ser humano, que bien orientado  bajo los parámetros de una verdadera igualdad de oportunidades para todas las personas, podría situar a Costa Rica en lo más alto del concierto de las naciones.

     El ser humano es el autor, centro y fin  de la vida económica; de esta concepción humanista de la economía surgen dos aspectos: COMUNITARIO, que exige que los bienes de todo orden estén al servicio de todos los seres humanos, sin discriminación alguna para satisfacer plenamente sus necesidades fundamentales y; PERSONALISTA, que exige que todos los seres humanos puedan participar con plena responsabilidad y con el máximo de iniciativa en las decisiones de la vida económica.

     De la naturaleza social del ser humano, se desprende que la promoción de la persona humana y el adelanto de la sociedad dependen uno del otro;  de tal manera que la persona es y  debe ser el principio, sujeto y fin de todas las instituciones.

     Toda persona debe obtener respuesta pronta y precisa para sus problemas y necesidades de educación, trabajo, alimentación, vivienda, seguridad ciudadana y social, transporte, salud y rehabilitación, así como de electricidad, agua y telecomunicaciones, de manera integral y humanizada; por lo que, estos bienes y servicios habrán de ofrecerse con la garantía y manutención de los principios de universalidad, equidad, solidaridad, humanismo e igualdad de oportunidades.

     La organización del régimen económico, social y político debe permitir a cada ser humano, recibir una efectiva formación profesional y debe asegurarle el trabajo que mejor convenga a su formación, a sus preferencias y a sus aptitudes y la autoridad y decisión sobre la educación y la cultura, debe pertenecer siempre a la comunidad natural en que el ser humano ha nacido, es decir, la familia; correspondiéndole al Estado normar la educación y la cultura, ayudarla, subsidiarla y promoverla.

     Debido a que la cultura es el resultado de la experiencia y de la vivencia social, es de importancia decisiva para  sustentar los ideales humanistas del pueblo, profundizar intensamente en nuestros principios y valores culturales propios, como base irrenunciable para construir nuestra genuina personalidad.

     Las organizaciones sociales que se dediquen a impulsar el desarrollo humano de las personas con necesidades especiales, deben ser sustentadas y protegidas con recursos públicos económicos o de cualquier otra especie, derivados de nuevas leyes al efecto o por medio de reformas más eficaces a leyes ya existentes.

     El PASE se opone enérgicamente a cualquier reforma total o parcial de aquellas leyes, decretos o reglamentos que de manera específica garanticen desarrollo humano, a menos que se cuente anticipadamente con el debido proceso consultivo y con la aprobación de los afectados o involucrados directos en cada tema.

    El Estado debe comportarse como la organización política de la sociedad por excelencia, manifestándose en el ejercicio del poder de manera ejemplar, mediante una relación social que constituya una herramienta al servicio de la sociedad y no un fin en sí mismo, sino que su razón de existir, sea el servicio a todo ser humano.

     En este sentido, cuando asimilemos que el Estado somos nosotros mismos y que éste nos pertenece, podremos lograr que la concepción de  Gobierno como fabricante de leyes y represor del pueblo, cambie; para retomar su verdadero rol como protector, organizador, inspirador y motivador del ser humano; por lo cual, el Estado debe garantizar a TODAS las PERSONAS, una participación responsable y directa en la conducción económica y política del país.

     El Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE proclama la necesidad de una radical reforma del Estado, que ha sido hasta el presente, instrumento de los grupos económicos dominantes y de tradicionales minorías  privilegiadas, debiendo esta reforma culminar en  un Gobierno realmente democrático y popular; un Estado que se administre con los mas altos criterios de Humanismo, en el que el ser humano siempre esté por encima de las leyes y no las leyes por encima del ser humano, como lamentablemente ha sido promovido, aplicado e implementado por algunas ideologías políticas tradicionales.

     Creemos en la interdependencia internacional, por lo que estamos dispuestos a apoyar los acuerdos entre Costa Rica y el resto de las naciones, pues el movimiento de globalización que vive el mundo es un proceso irreversible; sin embargo, condicionamos nuestro apoyo a cualquier tratado de libre comercio que involucre a nuestro país con otra nación, a la aprobación anticipada de una Agenda social de Desarrollo Humano que apresure el progreso de Costa Rica, ya que la victoria sobre la pobreza y el aumento de nuestro bienestar, son responsabilidad exclusiva y doméstica de los costarricenses; mas bien, las políticas del libre comercio, deben ser sustituidas por la cooperación, tomándose como objetivo el bien personal y colectivo de todos los seres humanos. 

     Es necesario fortalecer los procesos participativos de los sectores vulnerables en la planificación urbana, declarándose a la accesibilidad física como tema de interés público; con el fin de que las condiciones internas y externas del hábitat, lo mismo que el entorno natural y el transformado por el hombre, estén en armonía con el ambiente y con los requerimientos de quienes presenten capacidades diferentes, sin barreras arquitectónicas que impidan la movilidad segura, independiente y autónoma de ningún ser humano, aplicando en todos los procesos criterios de Diseño Universal.

 Capítulo VIII: EL CAPITALISMO SALVAJE

     El capitalismo salvaje oculta a los grupos humanos organizados, que la verdadera promoción de las clases laborales consiste en una participación efectiva y decisiva en la vida económica, social y política del país.

     Los grandes capitalistas ya han agotado su etapa de economía de mercado y ahora se dedican a disciplinar a la sociedad para afrontar el caos que ellos mismos han producido, con su galopante e incontrolable proceso de globalización; frente a esta irracionalidad, no se levantan dialécticamente las voces de la razón sino los más oscuros racismos, fundamentalismos y fanatismos; y si es que este neoirracionalismo pretende seguir dominando conciencias, regiones y colectividades, hay que trabajar doblemente para ensanchar el margen de acción que contribuya a cimentar y establecer permanentemente el Humanismo.

     Así como han saqueado a las empresas y a los estados, los grandes capitalistas han vaciado a la Ciencia de sentido convirtiéndola en tecnología para la miseria, la destrucción, la desocupación y el consumismo.

     Pero dichosamente son numerosas las posturas que, teniendo por base el hecho del sufrimiento del ser humano, invitan a la acción desinteresada a favor de los desposeídos o los discriminados: asociaciones, fundaciones, comités, grupos voluntarios y sectores importantes de la población se organizan y se movilizan, haciendo su aporte positivo al respecto; una de sus mayores contribuciones, consiste en generar denuncias con las que poco a poco se le han ido abriendo los ojos al pueblo, sobre todos los problemas derivados del capitalismo salvaje.

     Por eso el Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE, considera al sufrimiento del pueblo como un hecho producido por la violencia económica que surge del capitalismo salvaje y de su galopante proceso de globalización; por consiguiente proclamamos la necesidad de fortalecer toda organización social que contrarreste tal situación; en ese sentido, propiciamos la creación de cooperativas de producción, de servicio y de consumo y exigimos del Estado el apoyo necesario para la cooperativización de toda empresa que, por su situación, comprometa el presente y el futuro de los trabajadores y de sus familias.

     También señalamos a los monopolios privados económicos, financieros o de cualquier otra índole, como factores de dependencia y de desinteligencia entre las fuerzas productivas del país; ya que para el PASE existen como factores de la producción el trabajo y el capital, y están demás la especulación y la usura;

     En la actual situación, hay que luchar para que la absurda relación que ha existido entre esos dos factores sea totalmente transformada; hasta ahora se ha impuesto que la ganancia sea para el capital y el salario para el trabajador, justificando tal desequilibrio con el riesgo que asume la inversión, como si el trabajador no arriesgara su presente y su futuro en los vaivenes de la producción.

     Pero además, está en juego la gestión y la decisión en el manejo de la empresa privada o pública: La ganancia no destinada a la reinversión en la empresa, no dirigida a su expansión o diversificación, así como la ganancia que no crea nuevas fuentes de trabajo, deriva hacia la especulación financiera; por consiguiente, la lucha de los trabajadores ha de dirigirse a obligar al capital a su máximo rendimiento productivo.

     Esto no podrá implementarse a menos que la gestión y dirección sean compartidas; de otro modo, cómo se podría evitar el despido masivo, el cierre o el desmantelamiento empresarial o estatal? El gran daño a nuestra economía se cobija bajo esas conocidas prácticas neoliberales como la sub inversión, la quiebra fraudulenta, el endeudamiento forzado, el tope a la inversión y la fuga del capital.

     La empresa tiene que ser una comunidad de trabajo, por lo que debe asegurar que la autoridad necesaria, organizada, funcional y jerárquica, sea resultado de la decisión y consulta de la comunidad empresarial para lograr los objetivos comunes; asegurando que el trabajador tenga acceso a la responsabilidad en las funciones  que desempeña y en las decisiones que ahí se tomen.

 

     En definitiva, poner por delante la temática del capital y el trabajo, de una democracia menos representativa y más participativa y de los objetivos de la descentralización ordenada y bien consultada del Estado, es encaminar la orientación que brinda el Humanismo, hacia la creación de un nuevo tipo de sociedad; mas flexible y en constante cambio, acorde con las necesidades dinámicas del desarrollo evolutivo del ser humano, que cada vez más se ve asfixiado por la dependencia que produce el globalizante consumismo pontificado en el capitalismo salvaje.

 Conclusión: UN PAÍS MAS HUMANISTA

     El fin esencial del Humanismo promovido por el Partido Accesibilidad Sin Exclusión PASE, es la afirmación práctica de que el ser humano es el sujeto y no el objeto de las relaciones sociales y económicas, haciendo valer ante los gigantismos de la técnica, de la economía y de los abusos del poder, el valor invariable e inclaudicable de la persona.

     Hacer de Costa Rica un país mas humanista, es una tarea que puede ser desarrollada con éxito, si los costarricenses nos unimos y nos dedicamos por encima de nuestras diferencias, a procurar el bienestar del país; construyendo las soluciones que la Patria requiere, tomando las decisiones por consenso y ejecutándolas por la vía de la razón.

     La visión de una verdadera igualdad de oportunidades para todas las personas, la lucha contra todas las formas de exclusión y discriminación humana y acabar con la inaccesibilidad en todos los ámbitos de nuestra sociedad, son temas que no pueden seguir siendo postergados; por lo cual, ha llegado el momento para que quienes queremos un país mas humanista, accesible y sin exclusión, tomemos el control.

 
 
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