Crucitas, Soberanía y los mismos Demonios
Miguel Calderón
 |
En el diario la Nación del día miércoles 28 de julio, el vicepresidente de la republica Alfio Piva acepta que en Crucitas habrá un impacto ambiental grande, ve en el uso de sustancias toxicas un peligro inminente y afirma que “en cierto lado, tienen razón los ambientalistas…”.
|
Estas declaraciones se dan en virtud del estudio que el mismo Vicepresidente Piva realizó sobre el polémico caso del proyecto minero Crucitas, donde acepta el riesgo que conlleva el proyecto para el ambiente, y no es para menos, que un cofundador del prestigioso Instituto Nacional de Biodiversidad identifique estos riesgos.
Lamentablemente, nuestro vicepresidente y exrector de la Universidad Nacional se contradice y desdice al afirmar “ Yo tengo que tratar de que, como gobierno de la republica, estar en el centro, no ir ni para un lado ni para el otro y evaluar objetivamente…”(La nación 28 de julio de 2010). En realidad, sí parece que el señor Vicepresidente se inclinó para un lado, tomando en cuenta que a pesar del conocimiento sobre la afectación ambiental del proyecto minero, la presidencia resuelve apoyar la continuación de Crucitas basándose en un fallo de la Sala Constitucional y en una posible indemnización a la empresa Industrias Infinito de capital Canadiense calculada por el mismo vicepresidente en $ 1.700 millones de dólares, cifra que según la nación sorprendió al mismo gerente de la empresa por su elevado cálculo. Aquí se nos descontroló el señor vicepresidente, adelantó juicio y dictó un posible veredicto por una indemnización casi el doble de lo que la empresa espera comercializar una vez concluidas las operaciones de extracción del oro, liquidado costos y demás. El propio embajador de Canadá Neil Reeder resalta que la empresa Canadiense espera extraer 700.000 onzas de oro con un valor mercantil de $ 1.000 millones aproximadamente. Queda en entredicho la neutralidad expuesta por el vicepresidente al adelantar criterio y cifras de posible indemnización que sobrepasan en $ 700 millones el valor comercial del oro que Industrias Infinito espera extraer de Crucitas.
¿Se podría tomar las declaraciones del Señor Alfio Piva como una forma de atemorizar a los ciudadanos e infundir miedo adelantando criterios en beneficio de la empresa minera? Esta pregunta queda para ser resuelta por el lector. De todas formas, eso de atemorizar e infundir miedo no es algo nuevo en algunos gobernantes, solo debemos recordar el tan conocido caso del Memorándum del Miedo de Kevin Casas (casualmente Vicepresidente también en la administración del Dr. Arias Sanchez) en la lucha del TLC con Estados Unidos, tema donde efectivamente el miedo terminó imponiéndose. No le queda bien al señor Alfio Piva entrar en este tipo de juegos políticos de imposición del miedo, sobre todo, conociendo su trayectoria en temas ambientales y su prestigio como académico y exrector del la Universidad Nacional; dista mucho su personalidad comparada con otros políticos que han usado el miedo como estrategia de control y dominación ciudadana, por esa razón esperábamos algo diferente. En esta arena de temores y demonios aparecen actores similares a los que sabemos aparecieron en los actos de la lucha en contra del TLC con Estados Unidos. Ya salió a escena el embajador de Canadá en Costa Rica, el señor Neil Reeder pidiendo que se respete el contrato con Crucitas y dando apreciaciones sobre el mensaje incierto que el Tribunal Contencioso podría dar a la inversión extranjera (la Nación 9 de agosto del 2010). Se presume que el miedo debe llegar hasta los señores jueces el Tribunal Contencioso Administrativo. De todas formas, el gobierno igualmente ha dicho que respetará el fallo que dicho tribunal emita con respecto a este caso, siendo que, esa afirmación del gobierno de “respeto el fallo del tribunal” se traduce en Costa Rica como un “debe fallar a mi favor”. Por supuesto que conocemos la honorabilidad de dicho tribunal y el prestigio que se ha ganado en nuestro sistema jurídico, por esa razón, los costarricenses confiamos que el miedo y los demonios no van a poder meterse en las sesiones de estos honorables jueces.
Las declaraciones del Vicepresidente Alfio Piva comprometen la soberanía nacional, adelanta criterio sobre indemnizaciones que sobrepasan las inversiones y el lucro cesante del proyecto minero, y la intervención del Señor Embajador de Canadá se presenta como una amenaza a la soberanía costarricense en momentos en que las minera Crucitas es adversada por cantidad de organizaciones y ciudadanos que respaldamos esta lucha con estudios de impacto ambiental serios emitidos por la Universidad de Costa Rica, especialistas dedicados al tema y muchas organizaciones que aportan sus conocimientos sobre protección del ambiente.
Es importante resaltar que en otras latitudes el tema de minería a cielo abierto está siendo eliminado en razón de la proclama de las Naciones Unidas que declara el 2010 como Año Internacional de la Diversidad Biológica, declaración donde se invita al mundo a salvaguardar la biodiversidad en la tierra. Así mismo, el Parlamento Europeo aprobó una resolución a principio de este año donde pide una prohibición total del uso del Cianuro en la minería Europea antes de que finalice el 2011. Otro ejemplo a seguir es el del gobierno Salvadoreño que enfrenta soberanamente a una empresa minera de Canadá (la Pacific Rim) en un centro de arbitraje del Banco Mundial. Es este caso el gobierno en su lucha por rescatar la biodiversidad es respaldado por la Iglesia Católica a través de su arzobispo Jose Luis Escobar y otras muchas organizaciones ambientalistas.
Pareciera que es hora de dejar de lado a los demonios y sus amenazas de miedo y pensar en un rescate honorable de nuestra soberanía y biodiversidad con una posición responsable frente a la protección de ambiente y de las generaciones que heredaran estas tierras. |