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Por: Oscar López
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“Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala, es el silencio de la gente buena.”
Frase célebre de Mahatma Gandhi. |
Este es un día para que la gente buena, rompa el silencio; nosotros, los que siempre nos quejamos de todas las barbaridades que se dan en San José y sus distritos, que sabemos que todo se ha venido degenerando, que estamos sometidos a tener que convivir en medio de montañas de basura, rodeados de maleantes, con barreras que limitan el acceso humano, que escuchamos de actos de corrupción con el dinero de los contribuyentes y que testificamos de la decadencia constante en nuestra sociedad, hoy tenemos la oportunidad de hacer algo para cambiar todas estas situaciones.
Cuando todos señalamos con profundo enojo, la precaria gestión que por casi veinte años llevan Jonnhy Francisco Araya Monge y sus secuaces, lo hacemos respaldados por las cifras y las estadísticas que desnudan la incapacidad, la indolencia, la alcahuetería, la corrupción, el desorden y el abandono de las más elementales obligaciones que los ciudadanos esperamos.
Según datos del Ministerio de Seguridad Pública y del Organismo de Investigación Judicial, San José ha venido siendo, durante las últimas dos décadas, la ciudad más insegura y violenta del país, en la que más asaltos, robos de vehículos y viviendas per cápita se dan a diario, es la ciudad más sucia y contaminada de la nación, en la que tristemente se marcan las mas profundas desigualdades sociales entre ricos y pobres y en la que, según datos del PANI y del CONAPAM, es el sector en toda Costa rica en el que se atropellan con mas frecuencia los derechos humanos de los niños, de las mujeres, de los adultos mayores y de las personas con discapacidad.
Entonces, ¿Qué a pasado en esta alcaldía municipal durante los últimos 20 años? ¿Qué se han hecho los miles de millones de colones que durante todo este tiempo hemos pagado los vecinos, para merecer una ciudad distinta?
Sin lugar a dudas, el actual alcalde no pasó el examen, sus propios hechos lo reprueban, sus actos lo califican muy mal y por lo tanto, no merece seguir más al frente de la municipalidad de San José; 20 años han sido más que suficientes para darnos cuenta que las cosas ahí andan deplorables, al alcalde se le salió de las manos la seguridad, el medio ambiente, la recaudación de los impuestos, el desarrollo de los barrios, y los ciudadanos clamamos por un cambio que nos permita tomar un nuevo rumbo., .
¡El cambio lo hacemos todos! Con este lema, saldremos a las calles, iremos a los barrios y tocaremos las puertas de los josefinos, para motivarles a creer que hay una manera diferente de administrar ese multimillonario presupuesto municipal, que durante casi 20 años ha venido siendo manipulado con criterios antojadisos y politiqueros, dejándose en el abandono las verdaderas necesidades de los habitantes.
Hay que devolverle el dinero del presupuesto municipal a los barrios e invertirlo en obras de desarrollo humano, llevar los policías a los distritos, establecer alianzas estratégicas con los empresarios, mejorar la recaudación de los impuestos y abrir las puertas de par en par a los ciudadanos; los verdaderos dueños de la municipalidad.
No podemos tolerar el relajo y la presunta corrupción que supone la creación de un barrio chino en el Paseo de los Estudiantes, mientras en la uruca y en Pavas hay seres humanos viviendo hacinados en precarios; ni podemos seguir despilfarrando el dinero de todos en adoquines para bulevares, mientras en los barrios las calles están desbaratadas y no hay aseras para que las personas caminen con tranquilidad.
No podemos fomentar más la llegada de casinos y la construcción de torres habitacionales para millonarios, con el pretexto del repoblamiento urbano, con apartamentos superiores a los cien mil dólares, mientras en barrios como Pazo Ancho, La 15, Sagrada, Barrio Cuba, Cristo Rey, Barrio México y en muchos otros, las personas alquilan casa por que la municipalidad no invierte en vivienda para las familias más necesitadas; ni debemos aceptar como solución para la seguridad, ese negociazo pribado con camaritas de video, mientras en Hatillo, San Sebastián, San Francisco, Zapote, Mata Redonda y en los demás distritos y barrios, la gente vive encerrada entre verjas, cadenas y candados.
Recordemos: “Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala, es el silencio de la gente buena.” Pero esta vez la gente buena, no guardará más silencio; nos vamos a levantar, vamos a alzar la voz, nos vamos a organizar y vamos a luchar por una ciudad limpia, solidaria, accesible y segura; ¡el cambio lo hacemos todos!
Una ciudad limpia, en la que la municipalidad le dé verdadera importancia a la creciente contaminación del aire y de los ríos, al tratamiento de la basura, de los desechos sólidos y de los lotes baldíos y a la urgente reforestación.
Una ciudad solidaria, en la que la municipalidad conjugue estrategias de atención inmediata con instituciones públicas como el PANI, el CONAPAM, el INAMU, el INVU, el IMAS, la Junta de Protección Social y en la que se trabaje solidariamente con las iglesias católicas y evangélicas que estén impulsando programas de rehabilitación de adictos, rescate de niños de las calles, comedores para indigentes y demás actividades de carácter humanista.
Una ciudad accesible, en la que la municipalidad respalde totalmente a las juntas de educación, a las asociaciones de desarrollo, a los comités de deportes, a las organizaciones de personas con discapacidad y de adultos mayores, eliminando todas las barreras físicas y actitudinales que han convertido a san José y sus distritos, en una gigantesca trampa arquitectónica.
Y una ciudad segura, en la que la municipalidad coordine eficazmente con el Ministerio de seguridad Pública y con todas las fuerzas vivas de la ciudad y de los distritos, las acciones pertinentes para devolverle a nuestros barrios y familias, la tranquilidad que merecemos.
No podemos quedarnos sentados o de brazos cruzados, esperando que las cosas empeoren a nuestro alrededor, lamentándonos y quedándonos inertes, hasta que los demás hagan algo por cambiar; ¡El cambio lo hacemos todos!;
Yo por mi parte, hoy tomo la decisión de postular mi nombre para alcanzar la alcaldía de San José, confiando en que Dios estará conmigo, me ayudará, me sostendrá de la mano, suplirá todo lo necesario para desplegar nuestra campaña y me conducirá junto a ustedes y junto a mi formidable equipo de trabajo, a una extraordinaria victoria, el domingo 5 de diciembre de este mismo año. |